Ciclo de Actualidad y Coyuntura (Cba)

27 de Julio de 2016
Expositores: José Luis Espert (Economista) y Jorge Giacobbe (Analista Político)

Ambos expositores coincidieron en que, si bien hay diferencias en torno a la política económica en curso, lo que une a quienes apoyan al gobierno es el espanto a que regrese Cristina Kirchner.

En lo económico, Espert advierte que si no hay un giro de 180 grados –frente a un déficit que no cede y con una inflación que bajaría aunque no por debajo del 20 al 30% el año próximo. y con un dólar “planchado”-, Macri sería “parte del problema, no de la solución”.

 

Jorge Giacobbe

La Argentina está mucho peor de lo que se dice. La “pesada herencia” es casi catastrófica. Municipios con alrededor del 90% de sus presupuestos comprometidos con el pago de sueldos.

El actual no es un equipo de gobierno. Harían falta 1.500 funcionarios de primera línea para conformarlo. Aunque tampoco hay funcionarios equiparables a un D´Elía, claro… Estamos ante una confluencia forzada de sectores muy distinos, convocados para apagar el incendio.

Pobreza y droga no pueden solucionarse por decreto. Y en ese sentido, el gobierno no ha conseguido aún reunir equipos competentes.

Un aspecto positivo de la actual situación: el militarismo, tan común en otras épocas, ya no es un recurso válido. Y hasta la alta inflación actual parece un tema menor con la inflación de fines de los ´80 y comienzos de los ´90, que supo ser de un 500% anual y más.

Amenazas reales: el narcotráfico y la corrupción. Permisividad de la clase política. No hay equipo que quiera enfrentar en serio el tema. Tampoco la Iglesia quiere hacerse cargo. Caímos en una trampa de la que será muy difícil salir.

Macri tiene 57% de imagen positiva. Sobre 10 puntos, el gobierno tiene 6,2% de aprobación. Aunque la razón del apoyo es que “el gobierno echó a CFK”. El gobierno está sostenido por el espanto a Cristina.

No hay espacio para la construcción de nuevos liderazgos. Macri se justifica porque existe Cristina. Si Cristina depareciera de la escena política, Macri estaría en problemas.

Los inversores nos dicen que no van a invertir un solo dólar en Argentina hasta que Macri convalide su mandato en las elecciones de 2017.

Hoy el gobierno depende del blanqueo: de que entren no menos de 30 mil millones de dólares.

 

José Luis Espert

El déficit fiscal es igual al de 2015.

No participo de las metas fiscales de Alfonso Prat Gay, el déficit es la madre de todas las crisis.

El retraso cambiario es casi el mismo que antes de la devaluación. Y es igual al de diciembre de 2001.

La inflación actual es igual a la de 2002, que fue la más alta desde el fin de la convertibilidad.

No cambió nada, excepto el factor confianza, el deseo de que al gobierno le vaya bien.

Las salidas del cepo cambiario y del default son factores positivos.

En el segundo semestre va a bajar la inflación. ¿Cuánto? No sé. Hacer pronósticos sobre el tema –¡y cómo abundan!- es ridículo.

Aunque en 2017 es poco probable que sea menor al 20%, ya que es un año electoral.

La recesión empezó en julio de 2015 y lleva doce meses consecutivos. En el segundo trimestre de 2016 fue peor: la economía cayó 10% anualizado.

Descorchemos champagne si la economía deja de caer. ¿Puede crecer en 2017? Hay un 50% de posibilidades de que eso suceda.

El dinero “negro” bancario en el exterior no supera los 100 mil millones de dólares. A los que habría que sumar unos u$s 50.000 millones en cajas de seguridad y debajo de los colchones…

El acuerdo internacional de intercambio de información fiscal aumenta probabilidades de éxito del blanqueo.

El gobierno cree que ingresarían u$s 50.000 millones. Aunque Argentina no se salva ni con u$s 100.000 millones (en tal caso recaudaría u$s 10.000 millones), que equivale al 8% de la recaudación anual y sería por única vez. De esa cantidad, $ 80.000 millones de pesos irían a pagar retroactividad a los jubilados. Y con el resto se pagaría a los que no litigaron.

No estamos frente a algo que tenga sustancia… ¿Qué ha hecho Macri? Desactivar la experiencia bizarra del kirchnerismo.

El blanqueo no es la salvación. Es plata que se va a gastar rápidamente. Y el déficit fiscal seguirá estando.

En un escenario optimista, la inflación rondaría 25 a 30%, con un dólar planchado.

Pero si la Argentina no da un giro de 180 grados, Macri seguiría siendo parte del problema, no de la solución.

La política monetaria de Federico Sturzenegger es excelente.

Sedes

Buenos Aires
Córdoba
Mendoza
Rosario